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Archivo de Marzo, 2009

Vergüenza Monumental en el Clásico del Pacífico

Lunes, Marzo 30, 2009

Perú se terminó de despedir del Mundial de Sudáfrica (si es que antes ya no lo habíamos hecho) con una dolorosa derrota ante Chile, un rival que fue muy superior y que a poco estuvo de llevarse una goleada de escándalo del Monumental.

Los sureños se creían ganadores desde antes de partir de Santiago y confirmaron ese favoritismo en la cancha desde el primer minuto de juego, con un esquema ofensivo y con un equipo que hacía las cosas simples: desmarcarse para recibir el balón, tocar la pelota en primera, abrir el juego por los laterales y jugar lejos, muy lejos, de su área.

La mano de Marcelo Bielsa se deja ver a leguas en este cuadro chileno, un equipo (en todo el sentido de la palabra) que juega bien, que rota con inteligencia el balón, y que siempre mira el arco contrario. Pensar que los “directivos” de la FPF descartaron al argentino “por muy caro”, y trajeron a “Chemo” para que haga sus prácticas como técnico de selección.

clasico peru chile

¿Perú? No existió. Solo fueron once jugadores que veían pasar una y otra vez a los “rojos”, sin ideas y donde la mano del técnico se pudo observar: no jugó a nada, no tuvo marca en ningún sector del campo y exageró del pelotazo, toda una marca de “Chemo”, que en sus 20 partidos con la selección, solo ha ganado en tres ocasiones (apenas uno en eliminatorias), consiguió seis empates (cuatro de ellos como local en las eliminatorias) y perdió en once ocasiones (cinco veces en los últimos cinco partidos). Peor, imposible.

Solo al incansable Johan Fano podría destacar del cuadro patrio, un “guerrero” que deja el alma en la cancha, que a sus 30 años corre más que un inexpresivo Daniel Chávez (¿jugó?), y con solo ocho partidos internacionales ya lleva marcados tres goles.

Sin Pizarro, Farfán o Guerrero, los referentes en esta selección eran Nolberto Solano y Juan Vargas, pero ninguno de los dos se puso el equipo al hombro. “Ñol” no trascendió y fue cambiado en el segundo tiempo, mientras que el “Loco” jugó su peor partido con la selección.

Vargas se “olvidó” de su marca en el primer gol del partido y fue el autor del penal que generó la segunda conquista mapocha. En la segunda parte, ya con tarjeta amarilla por reclamar al árbitro en el primer tiempo, cometió una tonta falta cerca de la línea del córner que le valió la justa tarjeta roja, en un momento del encuentro, que más por amor propio (porque fútbol no tuvo), Perú pugnaba por el empate.

Sobre el rival, me gustó mucho la gran labor de Alexis Sánchez (Udinese de Italia), quien hizo lo que quiso por el sector izquierdo de la defensa peruana, y fue la gran figura del Clásico del Pacífico, marcando además el primer gol, el cual abrió el camino del triunfo chileno. Mención aparte tienen Matías Fernández (¡qué gran jugador!), Humberto Suazo y Mark González.

La hinchada nuevamente cumplió en llenar el estadio, sin embargo el “aliento incondicional” solo duró dos minutos (hasta el primer gol visitante). Pareciera que los miles de asistentes al Monumental se cansaron con la grosera pifia al himno nacional visitante, y se olvidaron de alentar a los suyos durante el partido.

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Los últimos cinco minutos del partido me quedé mirando como un muchacho que estaba en tribuna Norte, y que bajó casi al borde de la cancha a la zona pegada con Occidente, mostraba su indignación e impotencia con lágrimas a los ojos, pidiendo explicaciones a la banca peruana, las mismas que nunca se la dieron, porque “Chemo” simplemente vio otro partido. “Jugamos bien”, diría en la conferencia de prensa.

El llanto de amargura de aquel hincha, es el triste reflejo de millones de peruanos, que vimos caer a la selección ante el clásico rival, un equipo que nos pasó por encima, y que gracias al trabajo de su técnico, jugadores y dirigentes, cada vez están más cerca de Sudáfrica. ¿Perú? en la cola de la tabla, un lugar que se lo ha ganado por mérito propio.

Un clásico donde solo vale ganar: Perú vs. Chile

Jueves, Marzo 26, 2009

Hay partidos de fútbol donde a uno le cuesta ser ecuánime, donde el periodista deja a un lado su ‘mediática’ insensibilidad y donde es difícil dejar a un lado el hincha que todos tenemos en el interior.

En lo personal, los Perú-Chile siempre han sido esos encuentros especiales que me gusta vivirlos y palpitarlos cual muchacho vestido con la rojiblanca y gritando a viva voz un gol de la selección.

Son aquellos partidos donde con tal que la pelota entre en el arco contrario, poco me interesa de qué manera llegó la pelota ahí, y donde vuelvo a sentir el fútbol, tal como es, un deporte lleno de emociones, en el que durante 90 minutos te vuelves un personaje que desde las graderías “te metes a la cancha” con tu aliento constante.

Y es que el hincha (el verdadero hincha) es así, aquel que durante el partido solo le interesa que su equipo gane (el como se analiza después), aquel que alienta a su cuadro a pesar que sus gustos personales (técnico / jugadores) difieren de los que están en la cancha, aquel que se ilusiona con cada partido sin importarle la posición de la tabla, aquel que sabe que su equipo, su país, está jugando y debe convertirse en aquel mítico jugador número 12, que aunque no anota goles, muchas veces es decisivo para ganar los partidos.

No puedo vender ilusiones falsas, Perú está prácticamente fuera del Mundial de Sudáfrica, pero hay partidos que no podemos perder nunca, menos de locales.

Con los grandes (en teoría) fuera de la convocatoria, la selección de “Chemo” presenta ante Chile hombres y no nombres, una mezcla de muchachos jóvenes y algunos pocos experimentados, que tienen en común su amor por la camiseta patria y que tienen como objetivo darle una alegría al Perú.

Ustedes mismos se podrán dar cuenta, atrás quedaron las noticias del “peinado” de Guerrero, el “look metrosexual” de Pizarro, el nuevo carro de Farfán, etc.; hoy las noticias se refieren al aspecto meramente futbolístico, y los medios que han “calentado” el clásico, son los que están al otro lado de la frontera.

Con Nolberto Solano, Juan Vargas y Johan Fano como estandartes, los chicos que están convocados para el clásico duelo ante Chile (y Brasil), son conscientes que con su esfuerzo en la cancha podrán ganarse el respeto de propios y extraños, en especial de todos aquellos que hoy por hoy no dan un sol por ellos.

El rival es un equipo que llega a Lima creyéndose favorito (algo parecido a lo que ocurrió con Venezuela) tras su buena campaña en las Clasificatorias a Sudáfrica. El partido es difícil para ambos, más aún para Perú, porque la presión adicional de jugar como local pareciera siempre jugarle en contra, y porque además tiene la obligación de obtener los tres puntos, por historia y por su posición en la tabla.

¿La clave? Perú debe olvidarse que está jugando por un cupo mundialista (¡eso es casi una utopía!), debe quitarse esa presión de encima y solo dedicarse a jugar, que tiene gente como para hacerlo.

Señores, nosotros nunca hemos sido una potencia futbolera, a lo sumo algunos años atrás éramos un buen equipo que jugaba bien y punto. En el Perú exigimos triunfos como si alguna vez hubiésemos sido campeones del mundo, nunca estamos contentos con nada, si ganamos se dice que jugamos feo y fue “suerte”, si perdemos somos los peores del mundo, si goleamos es porque el otro equipo era muy malo, ¿no es así? Nunca estamos contentos con nada, pero ahora es el momento de apoyar de verdad, de dejar a un lado nuestras discrepancias y enfocarnos en alentar a un puñado de hombres con la bicolor en el pecho, que buscarán ganar a un rival (al de toda la vida) que cree que a Lima vienen a cumplir y llevarse los tres puntos.

Señores, el fútbol peruano tiene muchas carencias y hasta podríamos percibir que está “podrido” de pies a cabeza, todos los sabemos, pero el fútbol es más que ciertos personajes. Muchas veces nos olvidamos que el fútbol es un deporte, es aquel que juegas con tus amigos de barrio, aquel que te entretiene los fines de semana en TV, aquel que te hace reír, llorar o renegar, aquel que si lo puedes disfrutar como hincha, no hay quien te lo pague.

El “Clásico del Pacífico” es una linda ocasión para renovarte como hincha, de apoyar a nuestro país en una coyuntura –por cierto- muy particular (Diferendo Marítimo, TLC, etc.), para que el rival sienta que está jugando de visita (eso sí, presión no es violencia), y que cuando jugamos de local, la victoria siempre debe ser nuestra.

Un triunfo ante nuestros vecinos del sur no nos hará más grandes ni nos brindará chances en las Eliminatorias, pero sí nos proporcionará una gran alegría que solo un triunfo en un clásico nos genera.

Aquí una “chalaca” del recuerdo:

 

¡Vamos Perú!

Clásica victoria: La “U” fue más que Alianza en Matute

Lunes, Marzo 23, 2009

Universitario de Deportes volvió a salir victorioso del estadio de Matute, esta vez los cremas se llevaron los tres puntos tras derrotar por 1-0 a Alianza Lima en el primer clásico del año.

De esta manera, los dirigidos por Juan Máximo Reynoso lograron mantener la paternidad merengue en terruño blanquiazul, donde la “U” no pierde desde el 2006.

Alianza Lima nunca pudo hacer prevalecer su condición de local, y se vio superado por un Universitario, que aprovechó al máximo una jugada con balón parado para marcar el único gol del partido.

El partido se inició a mil por hora, con dos equipos que buscaron el arco contrario desde el pitazo inicial, con Montaño y Solano mostrándose y pidiendo el balón en el medio campo, y con las líneas defensivas teniendo bastante trabajo.

Sin embargo, en el minuto 32 de la primera etapa se da lo que yo podrían considerar un punto de inflexión en el partido. El colombiano Montaño con un precioso pase de taco -al puro estilo de Cueto- habilitó a Wilmer Aguirre, quien completamente sólo ante Raúl Fernández, no pudo vencer al gran golero crema, que con una excelente reacción evitó el primero del partido. Era más fácil anotar el gol, que fallarlo, aunque ahí hubo un gran mérito del arquero.

Alianza no volvería a tener otra ocasión de gol tan clara como la de Aguirre… “goles que no haces, goles que te hacen” dice un popular dicho futbolístico, y que el domingo se cumplió en Matute.

A los 7 de la segunda parte, Nolberto Solano cobra un tiro libre y lanzo un preciso centro al área local para que un “desmarcado” Jhon Galliquito (tres aliancistas fueron a la marca de Calheira) marcara el único tanto del partido con un potente golpe de cabeza.

Después, Alianza Lima buscó infructuosamente el empate. Sin fútbol y poco peso ofensivo era poco lo que podía hacer. Encima, la “U” no se metió nunca atrás y aprovechaba cualquier ocasión para irse al ataque y a poco estuvo de marcar el segundo.

La victoria crema fue más que justa, Reynoso realizó un planteamiento inteligente, estuvo acertado en los cambios, y ganó un partido muy especial para él, en una tarde donde los blanquiazules le recordaron todo su árbol genealógico, el “cabezón” finalizó los 90 minutos con una gran sonrisa, se abrazó con sus jugadores y fue un “hincha” crema más.

Como diría un referente crema, también vapuleado por los hinchas aliancistas en el clásico del domingo, “La ‘U’ es la ‘U’”.

Off Topic. Este lunes falleció Álvaro Ugaz, un destacado colega periodista, y desde esta humilde columna mi más sentido pésame a su familia. Descansa en paz Álvaro.

Una semana de clásico: Alianza Lima vs. Universitario de Deportes

Martes, Marzo 17, 2009

Hablar del clásico es referirse a un partido que supera los límites de una cancha de fútbol, es más que un duelo entre veintidós jugadores, es un conjunto de emociones que solo un hincha puede encontrarle una definición ‘subjetivamente’ exacta.

No existe una definición lingüística de lo que es un “Clásico de Fútbol”, aunque talvez no es necesario definirlo, porque todos sabemos lo que significa: se trata de un partido especial, donde ya sea un compromiso oficial o “amistoso” es imposible dejar de sentir el ambiente propio de efervescencia y locura que esto genera, una pasión que despierta el interés de todos los que amamos el fútbol, y que en muchos casos supera la fronteras de un país.

A pesar que en los últimos años en el fútbol peruano se ha manoseado la palabra “Clásico”, denominando así a diversos partidos (moderno, del puerto, del sur, de las alturas, de Ancash, del norte, etc.), en el Perú solo existe uno solo clásico, y es el duelo entre Alianza Lima y Universitario Deportes.

Este fin de semana estas dos grandes instituciones del fútbol peruano se volverán a enfrentar en la edición 324 del clásico (233 en la Primera División, 74 en Amistosos, 12 en la Copa Libertadores y 2 en la Copa Sudamericana), el primero del 2009.

Y este duelo entre blanquiazules y cremas tendrá un condimento especial, algo que no se veía desde hace algunos años, y es que los “compadres” vienen peleando en la zona de arriba de la tabla de posiciones y eso le da un valor añadido a este partido, que ya de por sí capta la atención de los hinchas.

Si bien es cierto en estos tipos de partidos no existen favoritos, Alianza Lima podría inclinar la balanza a su favor si aprovecha el cansancio físico que podrían experimentar los jugadores de Universitario, tras su periplo por México, donde jugarán con el San Luis por la Copa Libertadores a mitad de semana.

Mientras que la “U” tiene que afrontar dos torneos, Alianza tendrá toda la semana para planificar el duelo ante su eterno rival y revisar los errores cometidos el fin de semana ante José Gálvez, donde cayó sorpresivamente y sin atenuantes por 1-3

A esto hay que sumar que el conjunto merengue no podrá contar en Matute con Piero Alva ni con el técnico Juan Máximo Reynoso, quienes fueron expulsados en el último compromiso ante el Inti Gas, sin embargo volverán los titulares, con “Ñol” como estandarte.

Será un partido complicado para ambos equipos, donde nada está dicho, es un clásico y todo puede ocurrir.

El domingo se prevé un estadio repleto, con hinchas de ambos equipos vivando por sus colores. Solo esperemos sea un buen partido, que gane el fútbol y que no exista violencia.

¡Hagan sus apuestas!

Una mala IMAGEn

Lunes, Marzo 9, 2009

Cuando un futbolista deja de ser noticia en el campo de juego y comienza a generar portadas fuera de ella, es –casi seguro- sinónimo que algo no está bien, a excepción de Beckham, claro está, que parece ser la excepción a la regla.

En estas dos últimas semanas el caso de la empresa IMAGE ha generado un terremoto tanto en el fútbol peruano como en el alemán, donde el presidente del Werder Bremen, Jürgen Born, decidió apartarse del cargo mientras dura una auditoria a su gestión, tras confirmar que recibió dinero del agente peruano Carlos Delgado en el 2001.

El tema de los representantes de jugadores nunca ha sido claro en ninguna parte del mundo, en especial en Latinoamérica, y peor en nuestro país, donde nada parece ser transparente cuando de fútbol se trata.

Tras un lío de carácter familiar (divorcio de Delgado y su señora) que traspasó las fronteras de la intimidad, se dieron a conocer una serie de documentos que involucraban a IMAGE en negocios turbios, lo que derivó en una investigación de evasión tributaria por parte de la fiscalía peruana.

Según la denuncia, IMAGE habría declarado montos menores a los recibidos por transferencia de jugadores, quedándose con la mayor parte del dinero, además de –supuestamente- haber pagado jugosos sobornos a algunos dirigentes de los clubes involucrados y haber creado empresas ‘fantasmas’ en el exterior para evitar el pago de impuestos en el Perú.

Sin embargo lo que más llamó la atención fue la supuesta participación de Claudio Pizarro como socio de la empresa, lo cual no solo está mal visto, sino que la FIFA no permite esta dualidad de funciones. No se puede ser jugador y empresario a la vez, no hay forma.

Imagínate que tú tengas acciones de una agencia que trae al técnico del equipo donde juegas, quien además convoca a varios de los jugadores que representas. ¿No se vería mal y poco ético? Y esto aparentemente se habría dado durante la era de Autuori en la selección, época durante la cual Claudio habría tenido acciones en IMAGE, según señalan investigaciones periodísticas.

Actualmente el caso está en manos de la Fiscalía por la parte legal y de la FIFA en el plano deportivo. Si el máximo ente del fútbol mundial determina que Claudio actuó como agente en el traspaso de jugadores podría sancionarlo drásticamente por un claro conflicto de intereses.

De encontrarse culpables, sería el fin deportivo de la carrera de Pizarro, quien podría ser sancionado por varios meses, así como de Delgado, que podría perder su licencia.

Que se aclare este tema por el bien del fútbol peruano, que cada vez que es noticia, es por un hecho negativo y vergonzoso.

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