La hora del cambio llegó con el levantamiento de la sanción de la FIFA
Sábado, Diciembre 20, 2008Qué mejor regalo de Navidad que la FIFA regrese a los peruanos lo que nos pertenece desde nuestro nacimiento: el fútbol, aquel que a pesar de sus limitaciones nos genera ilimitados sentimientos y es parte de nuestra vida.
Desde un primer momento el máximo ente del fútbol mundial fue muy claro con la situación peruana y se mostró inflexible con la postura gubernamental, porque a todas luces era una intromisión política en los quehaceres de la Federación.
Con deportes como el ajedrez, levantamiento de pesas, boxeo y/o básquetbol –por nombrar algunos- que se caen a pedazos, el IPD decidió poner el 99% de su interés en el fútbol, generándose un conflicto (más mediático que otra cosa) inútil, donde nunca se habló de “soluciones” y se generó un problema que nos llevó –casi- al descalabro general del balompié peruano.
Nuestro fútbol requiere –de manera urgente- un cambio de nombres, de procedimientos, de gestión y de forma, pero no aquel donde la ‘sinrazón’ es el principal fundamento, y donde las pasiones (en la mayoría de casos “resultadista”) definen el tenor del mensaje.
El levantamiento de la sanción es una magnífica oportunidad para que los directivos del fútbol peruano y todos los entes que lo componen (incluyendo usted querido lector) puedan reflexionar sobre los acontecimientos que llevaron este conflicto hasta la sanción de la FIFA. La lección debe ser aprendida para que no se repita nunca más y nuestro fútbol, que atraviesa el peor momento de su historia, se organice e ingrese a una etapa, aquella que todos anhelamos y que sólo será posible si todos (lo vuelvo a escribir, todos) empujemos el coche hacia un solo objetivo.
Señores, aquí no debemos enfocar el problema solo a los resultados de la selección, esto es mucho más complejo y requiere que todos nos involucremos, que todos seamos conscientes que la problemática del fútbol peruano va mucho más allá de Burga y Del Solar, esto es mucho más complejo que un par de apellidos, es todo un sistema al que debemos implementar una reingeniería total.
Es muy difícil que el hincha, aquel que ya está cansado de las derrotas de la selección, pueda asimilar este levantamiento de la sanción, pero sería bueno que entiendan que el fútbol no solo es la selección, es muchísimo más que eso, es un todo, donde él también es parte del sistema, y si el fútbol peruano está mal, es porque nosotros también estamos haciendo algo mal.
En el fútbol peruano son muy comunes encontrar casos como los siguientes:
- Dirigentes con poca capacidad de gestión y que -en muchos casos- ingresan al fútbol buscando un beneficio personal (Política).
- Futbolistas poco profesionales y con un enfoque mediocre de lo que significa ser exitoso.
- Entrenadores que carecen de capacitación y poco profesionales.
- No existe una competencia de menores competitiva y en el fútbol profesional hay clubes sin categorías inferiores propias.
- Son pocos los clubes profesionales que podemos considerarlo como instituciones serias, ni qué decir de los clubes del fútbol amateur.
- Un sector de la prensa no informa, sino publica noticias según sea la coyuntura (sin mayor análisis, solo por vender).
- El hincha es poco paciente, todavía cree que tenemos el equipos de los 70’s y no se puede hablar de procesos porque simplemente el fanático peruano es ‘resultadista’.
- No somos conscientes que somos un equipo chico, que estamos últimos en Sudamérica y que debemos ser más humildes para no mirar sobre el hombro a nadie.
Estimados lectores, creo que es el momento para que todos los entes que conforman el fútbol peruano se sienten, reflexionen, analicen las cosas que vienen pasando y se creen las condiciones necesarias para que el fútbol peruano comience a resurgir, porque más bajo de lo que ya estamos, ya no podemos (ni deberíamos) caer.
Si al Gobierno realmente le interesa el fútbol peruano (y en general todos los deportes) debería derogar o modificar la Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte (Ley Nro. 28036), que es en sí el principal responsable de todo lo que ha ocurrido en el fútbol y otros deportes afiliados al IPD.
También debe invertir en él, creando canchas públicas en todo el país, estimulando la preparación de técnicos, en especial aquellos que trabajan con los mejores; mientras que la FPF debe ser más drástica en sus exigencias para que un club pueda llamarse “profesional”.
Señores, con esta decisión de la FIFA, clubes como Deportivo San Martín, Universitario de Deportes y Sporting Cristal pueden respirar más tranquilos por la certeza que sus arcas se beneficiarán por un cheque nada despreciable proveniente de la Copa Libertadores, donde sus cupos fueron sorteados como “vacantes”, ¡qué vergüenza!.
El simple hecho que Perú pueda volver a la orbe futbolística mundial también permitirá que la selección Sub-20, aquella compuesta por una camada de jóvenes jugadores que estuvieron en el Mundial de Corea 2007, puedan jugar amistosos ante otras selecciones (y no solamente en la Videna o Huancayo) y llegar con buen ritmo al Sudamericano de Venezuela. Y pensar que dicho torneo estaba previsto que se juegue en el Perú. No hay nada qué hacer, el peor enemigo de un peruano, es otro peruano.
El doctor Burga ya adelantó que recortará su mandato hasta el 2010 (un año menos), y eso fue tomado como un buen mensaje por el IPD, pero como digo líneas arriba, la caótica situación del fútbol peruano es mucho más que Burga y compañía. Sin embargo, no caería nada mal que luego que la directiva de la FPF sea reconocida oficialmente por el IPD (y con ello el fin de las exigencias FIFA), Manuel pueda dar un paso al costado para darle un aire distinto a la Videna y de paso bajar la presión popular al tema.
Dejemos las pasiones a un lado, reflexionemos (aprovechando las fiestas), busquemos soluciones, implementémoslas y apoyemos el proceso de cambio.
No quiero finalizar esta columna sin antes desearles una muy feliz navidad y un próspero y venturoso año nuevo, además de agradecerles por haber seguido esta humilde columna as lo largo del año, gracias.
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