Perú, el paraíso de los parrilleros
Lunes, Agosto 11, 2008Al fútbol peruano han llegado en la última década un sinfín de jugadores extranjeros, uno más malo que el otro, con contratos medio turbios, ocupando un espacio que podría haber sido utilizado por un joven y sin dejar enseñanza alguna a sus pares peruanos. Como dice el dicho popular “se la llevaron fácil”.
Tras la mejor época del fútbol peruano (para muchos entre 1969 y 1985), comenzó un declive futbolístico, económico e institucional en los clubes nacionales que obligaron a los directivos a mirar fuera de nuestras fronteras e importar futbolistas más baratos para armar sus equipos.
Sin embargo, esto ocasionó que lleguen al fútbol peruano singulares personajes, muchos de ellos en los últimos meses de sus carreras, otros algo lesionados y muchos otros, simples “estafadores del fútbol”.
Talvez el club de La Victoria, Alianza Lima, se lleva el premio al club que menos ha atinado con sus contrataciones en los últimos tiempos, y salvo algunos pocos casos como el brasileño Marquinho, el chileno Fernando Martel, el colombiano Tressor Moreno y el uruguayo Martín Liguera, entre otros, los blanquiazules se llevan el premio mayor por varios cuerpos.
Casos como los de los argentinos Gustavo De Luca (1994) y Rodrigo Astudillo (2005), los brasileños Bujica y Chulapa, del ecuatoriano Luis Porozo (2007) y de los colombianos Miguel Asprilla (2006), Kilian Virviescas (2007) y Jorge Serna (2008) son comunes en el cuadro victoriano, para desazón de sus fanáticos.
Sin embargo su compadre, Universitario de Deportes, también ha tenido numerosas “metidas de pata”, como aquella vez que contrataron al arquero paraguayo Celso Guerrero y a los uruguayos Bruno Piano y Jorge Artigas, una decepción total para los hinchas cremas, encima el club merengue tuvo que pagar una cuantiosa deuda por rescindir sus contratos.
En 1998 la directiva crema contrató al delantero argentino Anibal Alfredo Gonzales, que tampoco dio pie en bola.
Pero no todo fue malo en la “U”, que en las últimas dos décadas pudo traer a extranjeros que se ganaron el cariño de su hinchada, como el chileno Juan Carlos Leterier, los argentinos Mauro Roberto Cantoro y Adrián Carlos Czornomaz, el paraguayo Jorge Amado Nunez, el colombiano Mayer Candelo y el defensor gaucho Sergio Galván, entre otros.
En el otro lado del Rímac, el club Sporting Cristal también tuvo serios traspiés, aunque no tanto como cuando contrató a jugadores nacionales, que tras grandes temporadas en otros clubes grandes de la capital, llegaban al club bajopontino para cobrar su sueldo y punto.
El brasileño Wésley Brasilia (integrante de la plantilla actual del equipo de Juan Carlos Oblitas) es un claro ejemplo de lo mal que se sigue contratando en el fútbol peruano.
Mención aparte tienen el uruguayo (nacionalizado peruano) Julio César Valerio, el brasileño Palinha, los paraguayos Pedro Garay y Estanislao Struway y el argentino Luis Bonnet, entre otros.
Pero no todo es malo, en el fútbol peruano hay extranjeros que se ganan con buen fútbol su billete, como el paraguayo Roberto Ovelar (San Martín), el colombiano Johnnier Montaño (Alianza Lima, aunque lo nombro más por la temporada que tuvo el año pasado en el Boys), el veterano delantero argentino Sergio Ibarra (goleador histórico del fútbol peruano) y el uruguayo Miguel Ximenez (Sporting Cristal), este último el mejor jugador extranjero de la presente temporada.
El “Chino” -a sus casi 31 años- viene realizando la mejor temporada de su carrera deportiva, marcando hasta hoy 25 goles en el torneo peruano.
Sin embargo quiero terminar esta columna mencionando el nombre del que muchos consideran la peor contratación de un equipo peruano (por su costo y contribución al equipo que lo contrató) de los últimos tiempos, me refiero al argentino Lalo Maradona (el hermano del gran Diego), que en 1998 “jugó” por el Deportivo Municipal.
Como ven se podría hacer una lista enorme de todos los malos, “parrilleros”, “cojos”, “maletas”, “troncos”, y todos los pseudónimos que uno pueda imaginarse, que han sido contratados por los cuadro peruanos, donde solo unos pocos han sobresalido, y la gran mayoría se han ido a sus países por la puerta falsa.
¿A quiénes agregarías tú?
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