La temprana eliminación peruana del Mundial Sub17 no tiene que sorprender a nadie y tan solo refleja la realidad tal cual es. Perú demostró ser un equipo que por momentos jugaba bien y sometía a sus rivales, con actitud y ganas de ir siempre adelante, pero poco efectivo, lo que al final le costó la eliminación.
Personalmente considero que la actuación peruana ha sido mala (cuantitativamente) pero a la vez reconfortante (cualitativamente).
Antes de comenzar el Mundial, la posibilidad de quedar eliminados en la primera fase estaba en la mente de la mayoría, pero hoy, que lamentablemente quedamos fuera en la ronda incial, muchos hablan de fracaso, como si fuésemos una potencia futbolera.
El equipo de Pavoni, si bien es cierto tuvo un largo periodo de trabajo, contó con muy pocos partidos internacionales de preparación, que es muy diferente a sólo jugar con equipos profesionales. Esta falta de experiencia se vio reflejado a la hora de la verdad: dejándose empatar ante Ghana y careciendo de tranquilidad para vencer (o igualar) a China y Costa Rica.
Sin embargo, el equipo juvenil peruano presentó jugadores como Josemir Ballón, Christian Laura, Carlos Zambrano y Daniel Chávez, a quienes visulumbro un buen futuro por delante. Incluso alguno de ellos han despertado el interés de algunos clubes europeos por tenerlos en sus filas.
Sigo pensando que con un poco más de experiencia internacional, otro hubiese sido el cantar. Ahí el gran responsable es la Federación Peruana de Fútbol, ente que debió gestionar la mayor cantidad de cotejos amistosos para los chicos.
Los buenos resultasdos se obtienen con un trabajo serio, no sólo a nivel de selección, sino también a nivel de clubes, no sólo profesionales, sino además de aquellas instituciones eduacativas y deportivas de Lima y provincias.
Hoy se habla de que la selección de Pavoni es un ejemplo del centralismo limeño. Pero yo me pregunto, ¿cómo llamar a gente de otros sitios si es que en provincias no se trabaja de la manera adecuada como para sacar deportistas de élite (si es que este término es válido para nuestro país)?.
El tema es bastante complejo, y abarca muchos aspectos y casi todos los sectores de la sociedad peruana. Pero una cosa es cierta, un verdadero trabajo a nivel menores no da frutos de la noche a la mañana, sino que el proceso es a largo plazo y se requiere mucha paciencia, virtud que pocos peruanos poseen.
Quiero finalizar esta columna brindando un saludo solidario a toda la gente de la región San Martín, que el pasaso domingo tuvieron que soportar –una vez más- un violento sismo, que ha dejado a muchos de ellos sin hogar. ¡Fuerza paisanos!.
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